El espacio natural protegido en Canarias supone casi la mitad del Archipiélago, lo que, según los expertos, “genera muchos beneficios por el alto grado de conservación que se tiene de los distintos lugares de las Islas”.
Así, la declaración de un espacio natural protegido viene dada por el cumplimiento de una serie de requisitos, entre los cuales destacan que supongan una muestra representativa de los ecosistemas naturales, la flora, la fauna, el paisaje, la arqueología del lugar u otros aspectos.
Humberto Gutiérrez García, jefe de sección del área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, explica que “existen muchas figuras de protección, para las que hay una ley concreta y que se divide en diferentes clases”.
Dentro de todos estos espacios naturales, en Tenerife destaca el parque nacional del Teide, “que es el primero más visitado de toda Europa y el segundo del mundo y que cuenta con una superficie de 19.000 hectáreas donde destacan la formación geológica, la flora y la fauna”, asegura Humberto Gutiérrez García, quien destaca también “la corona forestal en la Isla, con más de 40.000 hectáreas, considerada parque natural y que muestra la singularidad del patrimonio natural de Canarias”.
Asimismo, según Gutiérrez García “existen numerosos ejemplos en todo el Archipiélago que permiten tener protegido aproximadamente un 41% del territorio de todas las Islas”.

