La imagen parece real. Pero no lo es. Bueno, sí, se trata de un perro y de un perro que vuela. Pero no es uno de carne y hueso aunque lo parezca. Es un globo que se le escapó a algún niño y empezó a subir y a subir hacia el cielo de Santa Cruz hasta desaparecer. No era de verdad pero vale para (y nunca mejor dicho) echar a volar la imaginación. ¿No?

